El maxibásquetbol chileno vuelve a cobrar protagonismo. Equipos provenientes de todo el país —desde Arica hasta Punta Arenas— se reunirán en Valparaíso para disputar una nueva versión del Campeonato Nacional FECHIMAX 2025, una cita que cada año demuestra que la pasión por el baloncesto no entiende de edades ni calendarios.
Durante una intensa semana de competencia, jugadores y jugadoras mayores de 30 años —algunos con más de medio siglo de experiencia en las canchas— darán nuevamente vida a un torneo que combina deporte, amistad y memoria deportiva.
Una federación que sigue creciendo
La Federación Chilena de Maxibásquetbol (FECHIMAX) lleva más de una década organizando campeonatos nacionales en distintas ciudades del país. Su objetivo es claro: mantener vivo el espíritu competitivo y el sentido de comunidad entre quienes siguen amando el básquet.
El reglamento oficial contempla una amplia gama de categorías: en varones, desde los 35 hasta los 80 años o más; y en damas, desde los 30 años en adelante. Esa amplitud convierte al Nacional en una verdadera fiesta deportiva, donde cada generación encuentra su espacio.
Un octubre de reencuentros y emociones
La edición 2025, que tendrá lugar entre el 25 de octubre y el 01 de noviembre, congregará a 140 equipos de todo el país, contemplando 10 categorías de varones y 4 categorías de damas, quienes transformarán la ciudad anfitriona en un hervidero de competencia y camaradería. Las canchas serán testigo de duelos intensos, pero también de risas, abrazos y anécdotas compartidas entre jugadores que se conocen desde hace décadas.
En estos torneos los jugadores y jugadoras vuelven a sentirse parte del juego, a vivir esa adrenalina que siempre se extraña. Seguramente son conscientes que no corren ni saltan como antes, pero sus espíritus, mentes y corazones vuelven a palpitar con cada bote del balón.
Estos torneos no sólo significan competencia, también son instancias para revivir historias, para reencontrar antiguos rivales que hoy son amigos, para que padres e hijos puedan compartir la misma camiseta, y para que equipos femeninos sigan sumando presencia en un espacio históricamente dominado por varones.
Más que un campeonato, una comunidad
El Nacional FECHIMAX es mucho más que un certamen deportivo. Es un encuentro cultural y social. Durante los días de competencia, las delegaciones participan en ceremonias de inauguración, cenas de camaradería y actividades que refuerzan el espíritu de unión que caracteriza al movimiento maxibásquetbol.
Además, cada edición se convierte en una oportunidad para las ciudades anfitrionas: hoteles llenos, restaurantes con ambiente deportivo y el turismo asociado a una disciplina que mueve a cientos de familias.
Participación de la Región de Antofagasta
Ricardo Maureira, quien participa en este encuentro nacional en un doble rol – como jugador de la selección varones de Antofagasta en la categoría 60 años y como entrenador de las selecciones de damas de Antofagasta en las categorías 40 y 50 años, explica que la Región de Antofagasta se verá representada en este campeonato nacional con un nutrido contingente, compuesto por 5 selecciones de varones – en las categorías 35, 40, 55, 60 y 65 años – y 3 selecciones de damas – en las categorías 40, 50 y 60 años.
Desafíos y proyecciones
Organizar un evento de esta magnitud no es tarea fácil. Se requiere coordinación de múltiples sedes, árbitros, horarios y delegaciones. Aun así, la FECHIMAX ha logrado consolidar un modelo que combina profesionalismo y voluntariado, impulsado por la pasión de sus dirigentes y jugadores.
El desafío para los próximos años será seguir ampliando la participación femenina, sumar nuevas regiones y fortalecer la estructura formativa de los clubes máster. También se espera que Chile pueda albergar nuevamente un torneo internacional de maxibásquetbol, como los realizados en décadas anteriores.
Una lección desde el parqué
En tiempos donde el deporte tiende a centrarse en la juventud y el alto rendimiento, la FECHIMAX ofrece una lección poderosa: el juego no termina con la edad. En cada pase, cada rebote y cada canasta hay una historia de vida, de perseverancia y de amor por el baloncesto.
Cuando caiga el último balón de este Nacional 2025, quedará una certeza: los años suman experiencia, pero nunca restan pasión. Y mientras haya una cancha disponible, siempre habrá veteranos dispuestos a seguir jugando.

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